El Grande 44M de perfil, engalanado para su botadura.
Azimut bota el Grande 44M con siete cascos ya vendidos
Fibra de carbono en más de la mitad del barco, un foil Hull Vane a popa y una arquitectura de cuatro cubiertas. Toda la ingeniería existe para servir a una idea comercial: darle al armador una cubierta entera.
Azimut botó el primer Grande 44M, su nuevo buque insignia, con siete unidades ya vendidas. El yate entra ahora en la fase final de armado y hará su debut mundial en el Cannes Yachting Festival 2026.
El número que conviene retener no está en la ficha técnica. Azimut afirma que más de dos tercios del valor de su producción proviene hoy de modelos de más de 24 metros. El Grande 44M es el punto final de esa migración: un constructor conocido por la producción en serie que pasó una década corriendo su centro de gravedad hacia arriba en la escalera de esloras, y que ahora vende siete cascos de su modelo más grande antes de terminar el primero.
El carbono como decisión de layout
La fibra de carbono representa más del 50% del barco: más de 1.000 metros cuadrados, y ocho toneladas retiradas de las zonas más altas del yate. Ese peso es lo que compra la arquitectura. Una cuarta cubierta que aloja la timonería, integrada en el perfil que firma Alberto Mancini, libera de espacios técnicos toda la Upper Deck y la deja íntegramente para el armador, con terrazas privadas.
Ese es el argumento que conviene seguir en todo el segmento. La ingeniería en composites ya no se vende como performance sino como metros cuadrados, y el astillero tiene la base industrial para sostenerlo: el nuevo Composites Hub del Grupo en Massa existe exactamente para esto.
Los interiores son de m2atelier. La zona de proa de la cubierta superior se configura como comedor con veranda para doce, sala de medios privada o espacio de huéspedes, y abre a un lounge de proa organizado alrededor de un firepit. A popa, el Mezzanine Deck lleva la Sea View Terrace y la See-Through Pool sobre el beach club.

El paquete técnico
El dato del Mild Hybrid que importa en la operación: el yate puede permanecer al fondeo con los generadores apagados entre tres y cuatro horas de día, y entre ocho y diez horas de noche, y el pack se recarga por completo en dos horas navegando a 15 nudos. Dicho de otro modo, el traslado entre bahías se convierte en el ciclo de carga. Azimut declara una reducción de emisiones de CO2 de hasta el 30% frente a una arquitectura naval convencional del mismo tamaño.
Todas las cifras y las afirmaciones sobre emisiones provienen de la comunicación oficial de Azimut.
El yate de perfil, recién botado.
Fuente: Azimut, comunicación oficial, 9 de julio de 2026
