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Cannes Yachting Festival 2026 · Balance

Donde empieza la temporada

Lectura 15 min · Reportaje · Septiembre 2026 Descubrir

Seis días, dos puertos y cerca de 150 estrenos mundiales.

La 49ª edición cerró con una lectura clara del momento que atraviesa la náutica de lujo: menos promesas tecnológicas aisladas, más barcos concebidos como lugares donde vivir.

Cannes tiene una manera particular de recibir a la náutica: no se aparta para dejarle sitio, la absorbe. Durante seis días de septiembre, el Vieux Port y Port Canto dejan de ser dos fondeaderos separados por una lengua de costa y funcionan como un solo organismo, cosidos por lanzaderas que cruzan la bahía cada quince minutos y por un flujo constante de gente que sube y baja de cubiertas ajenas con la naturalidad de quien recorre casas abiertas.

Del 8 al 13 de septiembre, la 49ª edición reunió 660 expositores y 700 barcos de 5 a 55 metros sobre 100.000 m² netos de exposición. Cerca de 150 de esas embarcaciones se mostraron por primera vez en el mundo. La organización contabilizó 56.000 visitantes internacionales y 720 periodistas llegados de 45 países, cifras que explican por qué el salón sigue funcionando como la apertura formal de la temporada náutica internacional.

Fue, además, la primera edición dirigida por Constance Brément, que llegó al cargo con un mandato de equilibrio: conservar el ADN del evento y elevar al mismo tiempo la calidad de la experiencia, su alcance internacional y su función de escaparate de las transformaciones del sector.

56.000Visitantes internacionales
660Expositores
700Barcos de 5 a 55 m
150Estrenos mundiales
95Catamaranes
100.000m² netos
La bahía desde el aire. El salón ocupa el agua antes que la tierra.
La bahía desde el aire. El salón ocupa el agua antes que la tierra.

Dos puertos, dos temperamentos

Las cifras, solas, dicen poco. Lo que ordena la lectura de una edición como esta es la geografía.

El Vieux Port concentró el motor. Entre la Jetée y el Quai Max Laubeuf, pasando por el Quai Saint Pierre, el Pantiero y el Palais des Festivals, se alinearon 360 barcos de 12 a 50 metros junto a los stands de motoristas, fabricantes de equipamiento, estudios de diseño, marinas y empresas de servicios. En el corazón del puerto, el Power Cat Village agrupó alrededor de treinta catamaranes a motor, una categoría que hace una década apenas justificaba un espacio propio.

Port Canto recibió los 340 restantes y una lógica distinta. El Sailing Area presentó 120 veleros nuevos de más de 10 metros, entre monocascos y multicascos. El Power Boat Marina reunió 180 embarcaciones de hasta 13 metros, con dayboats y neumáticas semirrígidas. El Yacht Brokerage Area exhibió cerca de 45 unidades de ocasión de más de 25 metros, y el Toys Area completó el recorrido con el material que hoy define buena parte de la experiencia a bordo.

La flota amarrada ordena la bahía como una retícula.
La flota amarrada ordena la bahía como una retícula.
Un helicóptero posado sobre la proa de una unidad en exhibición.
Un helicóptero posado sobre la proa de una unidad en exhibición.
Buena parte del negocio ocurre en cubierta.
Buena parte del negocio ocurre en cubierta.

El trayecto entre ambos puertos se hace por agua, y es en sí mismo parte de la exposición. Nada explica mejor la escala de un salón flotante que verlo desde afuera, en movimiento, con la flota convertida en una retícula sobre la bahía.

Esa logística no es un detalle decorativo. Una flota de embarcaciones de servicio traslada a los visitantes entre los dos puertos, otra guía a los barcos expuestos en su aproximación a los muelles y una tercera sostiene el programa marítimo durante los seis días. Montar un salón sobre el agua exige una operación naval propia, invisible para quien recorre las cubiertas y decisiva para que todo llegue a horario.

Lo que sigue es una lectura de esa retícula: los estrenos que de verdad movieron algo, el modo en que la sustentabilidad dejó de anunciarse y empezó a instalarse, el material que marcó el salto técnico del año y una idea de lujo que ya no se mide en metros cúbicos.

Vista desde el agua, con las esloras medias alineadas.
Vista desde el agua, con las esloras medias alineadas.
Al caer la tarde, las proas ordenan el frente de amarre.
Al caer la tarde, las proas ordenan el frente de amarre.

02 · Los estrenos

Casi ciento cincuenta primeras veces

Un salón con 150 estrenos mundiales no se recorre: se filtra.

La mayoría de esas presentaciones son evoluciones prudentes de plataformas que ya funcionan y eso, lejos de ser un defecto, es la señal más clara de un mercado maduro. Pero un puñado de barcos movió algo de verdad.

Custom Line Navetta 35, el tri-deck de 34,5 metros, en navegación.
Custom Line Navetta 35, el tri-deck de 34,5 metros, en navegación.
La master del Navetta 35, bajo la cubierta principal.
La master del Navetta 35, bajo la cubierta principal.

Ferretti Group, con la artillería ordenada

El Custom Line Navetta 35 fue el estreno de mayor peso específico del salón: 34,5 metros de tri-deck con exteriores de Filippo Salvetti e interiorismo del estudio ACPV Architects, disponible con motorización MAN V12 de 1.400 caballos o Caterpillar C32 de 1.622. Junto a él, el Riva 96' Argo Super sumó un flybridge nuevo a la gama alta de la casa, el Pershing GTX90 llevó el concepto de sportbridge a los noventa pies y el Itama 70 completó el frente con la línea baja y tensa que define a la marca desde siempre.

Azimut, más allá del premio

Azimut se llevó el Premio Especial del Jurado con el Grande 44M, pero presentó también el Magellano 27M, su primera colaboración con el diseñador Jarkko Jamsen y con interiores firmados por Michele De Lucchi. Es un cruce poco habitual: un casco pensado para travesías largas resuelto por un estudio que viene del diseño industrial y arquitectónico italiano de primera línea. El resultado no busca el efecto inmediato, sino la clase de barco que se entiende mejor a la tercera visita que a la primera.

Cuatro visitantes en la proa de una unidad mayor.
Cuatro visitantes en la proa de una unidad mayor.
Magellano 27M, primera colaboración de Azimut con Jarkko Jamsen.
Magellano 27M, primera colaboración de Azimut con Jarkko Jamsen.
La proa del Numarine 40MXP, vista desde el agua.
La proa del Numarine 40MXP, vista desde el agua.

Turquía, otra vez en el centro

Numarine estrenó el 27XP y trajo a Europa su buque insignia, el 40MXP, dos explorers de una casa que lleva años construyendo una identidad clara dentro de un nicho exigente. Y Orion Yachts presentó el Orion One, 43,8 metros que marcan el debut absoluto de un astillero nuevo en el segmento de superyates. No es frecuente que una marca entre por la puerta grande con su primera unidad terminada y a flote, y menos aún que lo haga en el salón que abre la temporada.

El multicasco a motor, ya sin pedir permiso

Prestige apostó fuerte por esa gama con los debuts globales del M6 y el M8 EVO, y sumó el F6.7 como nuevo tope de su línea flybridge. Los treinta catamaranes a motor reunidos en el Power Cat Village dejaron de parecer una sección experimental para comportarse como una categoría consolidada, con oferta en casi todos los escalones de eslora y compradores que ya no necesitan que nadie les explique la propuesta.

Pershing GTX90 al final de la tarde, en su versión de noventa pies.
Pershing GTX90 al final de la tarde, en su versión de noventa pies.

La lista no se agota ahí

Princess mostró el X90, Sunseeker el Manhattan 94, Sanlorenzo el SHE de 25,5 metros con un lenguaje formal que mira a los años sesenta, Bluegame el BG64 con exteriores de Zuccon International Project e interiores de Piero Lissoni, Pearl el 73 firmado por Bill Dixon, Pardo el GT65 y Absolute tres Navetta nuevas.

Desliza lateralmente para recorrer la galería
Riva 96' Argo Super, el día de su botadura.
Riva 96' Argo Super, el día de su botadura.
Itama 70 en marcha.
Itama 70 en marcha.
Prestige M8 EVO, debut global.
Prestige M8 EVO, debut global.
Numarine 40MXP al atardecer.
Numarine 40MXP al atardecer.
Lady Sarah, 41 metros de Benetti.
Lady Sarah, 41 metros de Benetti.
Aitana, 34 metros, también de Benetti.
Aitana, 34 metros, también de Benetti.

El contrapeso del brokerage

Cerca de 45 unidades de ocasión de más de 25 metros recordaron que el mercado secundario es donde muchas operaciones realmente ocurren. Entre las unidades de charter inscritas, la mayor fue un Heesen de 55 metros botado en 2011 y renovado en 2022, con seis camarotes y una piscina alimentada por una cascada.

En el extremo opuesto del calendario, dos Benetti de este mismo año, de 41 y 34 metros, midieron con precisión la distancia entre una flota que se renueva y otra que se recicla. Las dos conversaciones ocurrieron a cien metros de distancia, y buena parte de los visitantes recorrió ambas sin notar que estaba comparando dos maneras distintas de entrar en el mismo mercado.

El dato que conviene retener no es cuál de las dos flotas se vendió mejor, sino que ambas convivieron sin competir. El comprador que llega a Cannes buscando una unidad de ocasión de treinta metros no es el mismo que encarga un estreno, y el salón dejó de tratarlos como si lo fueran.

La popa del Pershing GTX90, vista desde el agua.
La popa del Pershing GTX90, vista desde el agua.
Orion One iluminado, el primer superyate de Orion Yachts.
Orion One iluminado, el primer superyate de Orion Yachts.

03 · Sustentabilidad

El fin del anuncio

Durante años, la sustentabilidad en náutica se comunicó como una promesa de ruptura: el barco que iba a cambiarlo todo.

Cannes 2026 mostró otra cosa, menos fotogénica y bastante más creíble. La transición del sector no depende de una tecnología sino de muchas soluciones complementarias que avanzan en paralelo: propulsión híbrida, energía solar, baterías reciclables, hidrogeneración, materiales reciclados, procesos de fabricación optimizados y recubrimientos de bajo impacto.

El dispositivo que ordenó esa lectura fue el Innovation Route, lanzado en 2024 y convertido ya en el filtro técnico del salón. De 120 candidaturas recibidas, un panel de seis profesionales y periodistas especializados seleccionó 47 proyectos, señalizados con cartelería propia a lo largo de los dos puertos. Los ganadores de la segunda edición de los premios se anunciaron el 8 de septiembre.

De un vistazo · Innovation Route Awards 2026

Mejor equipamiento para la experiencia a bordo
Smart Mooring, de BlueNav
Mejor producto sostenible
Suzuki Edge ECoat, de Suzuki Marine
Barco más innovador
Excess 11, de Excess Catamarans
Mejor iniciativa de responsabilidad social
Biohut, de D-Marin
Premio Especial del Jurado
Grande 44M, de Azimut Yachts
Excess 11 navegando, premiado como el barco más innovador del salón.
Excess 11 navegando, premiado como el barco más innovador del salón.

Que el premio al barco más innovador fuera para un catamarán de 37 pies y no para un prototipo de cuarenta metros es, en sí mismo, el titular. El Excess 11 tiene doble puesto de gobierno y propulsión eléctrica disponible. No es una declaración de principios: es un barco de serie, de eslora accesible, que una familia puede comprar. Ese es exactamente el punto.

Slow yachting

La otra tendencia que el salón instaló no se mide en emisiones sino en comportamiento. El slow yachting, apoyado en el confort, el silencio, la autonomía y la calidad de las escalas, apareció con fuerza en el discurso de astilleros y destinos por igual. Barcos concebidos como espacios de vida antes que como máquinas de traslado. Redes de marinas que compiten por itinerario y por territorio, no por metros de amarre.

Es una tendencia cómoda de comunicar, y conviene decirlo: buena parte de lo que hoy se etiqueta como slow yachting es gestión energética y aislamiento acústico bien resueltos. Lo interesante no es la etiqueta sino que el argumento comercial se haya desplazado del rendimiento al fondeo.

Un cockpit encendido al atardecer.
Un cockpit encendido al atardecer.
Lagoon 47, estreno mundial en el área de vela de Port Canto.
Lagoon 47, estreno mundial en el área de vela de Port Canto.
Fountaine Pajot FPY70S fondeado, cerca de veintidós metros.
Fountaine Pajot FPY70S fondeado, cerca de veintidós metros.
Grand Soleil Plus 80 Long Cruise, a vela llena.
Grand Soleil Plus 80 Long Cruise, a vela llena.

El multicasco como vehículo natural

Las cifras confirman la dirección: 95 catamaranes en exposición, 51 a vela y 44 a motor. En Port Canto, Lagoon estrenó el 47 y Fountaine Pajot mostró el FPY70S. Los dos responden a la misma pregunta desde tamaños distintos: cómo sostener a bordo una vida normal durante semanas, sin depender del puerto para casi nada. Oyster presentó el C60, su primer catamarán oceánico, un movimiento significativo en una casa que construyó su reputación sobre monocascos de travesía.

Los monocascos no se retiraron

Cantiere del Pardo estrenó el Grand Soleil Plus 80 Long Cruise, cuyo nombre declara el propósito sin rodeos, y Nautor Swan celebró sus sesenta años botando el primer Swan 80. Dos barcos que responden a la misma pregunta que los catamaranes, con otra respuesta: menos volumen habitable a cambio de un comportamiento en el mar que sus armadores no están dispuestos a negociar.

Oyster C60, el primer catamarán oceánico de la casa británica.
Oyster C60, el primer catamarán oceánico de la casa británica.
El mismo Plus 80, fondeado.
El mismo Plus 80, fondeado.

Un premio que cambió de sede

Como cierre institucional, el salón albergó por primera vez la revelación de los 31 finalistas del Best of Boats Award, repartidos en siete categorías, en una ceremonia celebrada el 9 de septiembre en el VIP Club de Port Canto.

Que un premio internacional dedicado a la náutica a motor eligiera Cannes para ese anuncio dice bastante sobre dónde está hoy el centro de gravedad del calendario. Durante décadas, la temporada se medía por lo que pasaba en otoño, más al norte. La señal de este año es que la conversación empieza antes y empieza aquí.

El salón del primer Swan 80.
El salón del primer Swan 80.

04 · Materiales

El año del carbono

Si un objeto concentró la atención técnica de esta edición, fue el Azimut Grande 44M.

El Premio Especial del Jurado del Innovation Route no fue a una batería ni a un sistema de gestión energética. Fue a un barco de 43,6 metros con la superestructura construida en fibra de carbono.

Azimut Grande 44M en navegación, con superestructura en carbono.
Azimut Grande 44M en navegación, con superestructura en carbono.

La decisión parece estética y es estructural. El astillero reivindica una reducción de peso de hasta el 30% en esa superestructura. Todo lo que se ahorra en la parte alta de un barco se cobra en otra parte: menos peso arriba mejora el comportamiento del centro de gravedad, y eso abre margen para acristalar más y para levantar volúmenes que en aluminio o en composite convencional obligarían a compensaciones incómodas.

El carbono no es nuevo en náutica. Lleva décadas en la vela de competición y aparece hace tiempo en apéndices, arboladuras y detalles estructurales de la náutica a motor. Lo que cambió es la escala. Llevarlo a la superestructura completa de un yate de 43 metros de producción supone una cadena de suministro, un proceso de laminado y un control de calidad que hasta hace poco solo se justificaban en proyectos únicos.

43,6 mEslora total
Hasta 30%Menos peso en superestructura, según el astillero
Fibra de carbonoSuperestructura completa

Diseñado por Alberto Mancini, el Grande 44M no disimula esa condición técnica: la usa. Las cubiertas altas ganan superficie abierta, y el lounge de popa de la segunda cubierta, con jacuzzi, ocupa un espacio que en otra construcción habría que negociar con el arquitecto naval.

El lounge de popa de la segunda cubierta, con jacuzzi.
El lounge de popa de la segunda cubierta, con jacuzzi.

Una advertencia necesaria

Ese 30% es una cifra del astillero, referida a la superestructura y no al desplazamiento total del barco, y no hay todavía datos independientes de consumo en navegación real. Conviene tratarla como lo que es: un dato del fabricante, no una medición verificada por terceros.

El hecho verificable es otro, y es el que pesa a mediano plazo. Un grupo industrial de volumen decidió que el carbono ya es viable fuera del proyecto único. Cuando una decisión así se toma en producción de serie, el resto del mercado suele seguirla.

Arrancar la temporada náutica internacional y mostrar los grandes cambios del sector.
Constance Brément · Directora del Cannes Yachting Festival

05 · Diseño

El espacio por encima del volumen

Durante mucho tiempo, la conversación sobre interiores en náutica de lujo se ganaba con una cifra: el arqueo bruto.

Más volumen interior era, sin más discusión, mejor barco. Cannes 2026 dejó claro que esa métrica ya no alcanza. Lo que se discutió este año fue otra cosa: circulación, privacidad, sombra, mobiliario flexible y la transición entre el interior y el exterior. No cuánto espacio hay, sino cómo se atraviesa, a qué hora del día sirve y de qué manera se convierte en otra cosa cuando cambia el uso.

Sirena 118 en navegación, con arquitectura naval de Germán Frers.
Sirena 118 en navegación, con arquitectura naval de Germán Frers.

Sirena 118

Fue probablemente el ejemplo más claro. Treinta y seis metros con arquitectura naval de Germán Frers e interiorismo de Cor D. Rover, resueltos con una suite de armador en dos niveles. No es una habitación grande: es una secuencia de ambientes con jerarquía propia dentro del mismo volumen, donde el armador decide en qué parte del día quiere estar y el barco responde sin pedirle que se mude.

Custom Line Navetta 35

Trabajó el mismo problema desde el otro extremo. Reubicar una escalera liberó superficie de cubierta y sumó alrededor de diez toneladas de arqueo bruto. Es una decisión invisible en la ficha técnica y evidente cuando se camina el barco, que es donde se juegan casi todas las diferencias reales entre dos unidades de la misma eslora.

El salón del Magellano 27M, por Michele De Lucchi.
El salón del Magellano 27M, por Michele De Lucchi.
La suite del armador del Sirena 118, resuelta en dos niveles.
La suite del armador del Sirena 118, resuelta en dos niveles.

Prestige llevó el argumento al multicasco con un camarote de armador que ocupa toda la manga del M8, una geometría que solo un catamarán permite sin forzar nada. Y el Magellano 27M, con interiorismo de Michele De Lucchi, aplicó a un barco de travesía la lógica de un estudio acostumbrado a pensar edificios: la luz primero, el mobiliario después.

Se nota en los interiores, se nota en el modo en que la sustentabilidad se volvió confort en lugar de consigna, y se nota en el carbono, que no está ahí para presumir sino para permitir algo que antes no se podía.

Nota editorial

El lujo dejó de ser una cuestión de cantidad y pasó a ser una cuestión de criterio.

El Cannes Yachting Festival volverá del 7 al 12 de septiembre de 2027 para celebrar su quincuagésima edición. Cincuenta años después de 1977, el salón llega a esa cifra en el mejor momento posible para hacerse la pregunta que atravesó todo lo que se vio este año. No cuál es el barco más grande, sino cuál es el que mejor se entiende.

USA Onboard Editorial · Cannes, septiembre de 2026