Otra escala
Con 65 metros de eslora y unas 1.800 toneladas de arqueo bruto, el nuevo proyecto de Sunreef es, según el astillero, el catamarán de lujo más grande jamás diseñado. Un explorador de largo alcance que traslada el lenguaje de la casa polaca a una escala que el sector de los multicascos aún no conocía.
Durante dos décadas, Sunreef Yachts demostró que un catamarán podía ser un yate de lujo. Con el 65M Sunreef Explorer, su nuevo flagship, se propone algo más ambicioso: demostrar que puede ser un superyate de exploración en toda regla.
El 65M es, por ahora, un proyecto. Sunreef lo presentó en 2025 con una serie de renders y lo describe como el catamarán de lujo más grande diseñado hasta hoy: 65 metros de eslora, 15 de manga y un volumen de unas 1.800 GT, repartido entre dos cascos de construcción mixta en acero y aluminio. Las imágenes que acompañan esta nota son esas visualizaciones del astillero, no fotografías de un barco terminado.
La firma que el empresario francés Francis Lapp fundó en 2002, con astilleros en Gdansk y en Ras Al Khaimah, en los Emiratos Árabes Unidos, se atribuye el primer catamarán de lujo oceánico y hoy construye desde veleros hasta superyates con la misma arquitectura de dos cascos. El 65M lleva esa idea hasta su conclusión lógica dentro de la Explorer Line, la familia del astillero pensada para navegar lejos y durante mucho tiempo.
Lo que la escala permite se lee en la distribución: siete camarotes dobles para doce huéspedes, alojamiento para veintidós tripulantes, dos comedores y dos zonas de salón interiores, una piscina de 6 metros, un jacuzzi, un gimnasio y un beach club que se despliega sobre el agua. Buena parte de ese programa se explica por la manga de 15 metros.
El proyecto
65M Sunreef Explorer · Explorer Line · Sunreef Yachts. Presentado en 2025 como concepto, el catamarán de lujo más grande diseñado hasta hoy, según el astillero.
Un primer recorrido
El 65M Sunreef Explorer, de popa a proa
Arquitectura
El volumen de dos cascos
Desde fuera, el 65M es reconocible de inmediato como un Sunreef. Las proas invertidas y masivas, el uso extenso del vidrio oscurecido y unas curvas simples y limpias son la firma de la casa, y el astillero subraya que ha logrado trasladar ese ADN de sus superyates más pequeños a un lienzo mucho mayor. La diferencia está en la proporción: cuatro niveles habitables sobre una plataforma de 15 metros de ancho.
Esa manga es la razón de ser del proyecto. Un catamarán reparte el volumen a lo ancho en lugar de ganarlo en altura, y eso se traduce en espacios interiores extensos, una plataforma estable y un calado reducido para su tamaño: 3 metros, una de las ventajas que el propio astillero destaca del proyecto. Sunreef añade la redundancia propia de esta arquitectura, con los sistemas críticos duplicados, y capacidades de almacenamiento pensadas para largas travesías.
La estabilidad de dos cascos, a escala de superyate.
La vida social se concentra en la popa de las dos cubiertas principales, mientras que la mitad de proa del upper deck es territorio exclusivo del armador. Arriba, en el bridge deck, un bar en forma de media luna, rodeado por completo de vidrio, se convierte en el centro de un lounge contemporáneo con vista en todas direcciones.
Cubierta por cubierta
Del bridge deck al beach club
01 · Bridge deck
La media luna
Un bar en forma de media luna, rodeado de vidrio, en el corazón de un lounge contemporáneo.
02 · Upper deck
El nivel del armador
Suite del armador en toda la mitad de proa, dos camarotes VIP, comedor para doce, bar de cuatro plazas y jacuzzi en popa.
03 · Main deck
La vida en común
Comedor para catorce, dos salones simétricos, cuatro camarotes dobles y una piscina de 6 metros a ras de cubierta.
04 · Beach club
A ras del agua
Plataforma de popa abatible, alas laterales, tender de 7 metros, gimnasio a babor y almacén de juguetes a estribor.
- Bridge deck
- Upper deck
- Main deck
- Beach club
Popa
Donde el catamarán se abre al agua
Es en la popa donde la arquitectura de dos cascos muestra de verdad lo que puede hacer. Una piscina de 6 metros se integra a ras de la cubierta principal, rodeada de sofás, solariums y mesas bajas. Desde ahí, unos escalones revestidos bajan hasta las prolongaciones de los cascos, que se unen en una gran galería sobre el agua cuando la plataforma de popa está desplegada.
El espacio admite un tender de 7 metros y varias motos de agua, o puede transformarse en una playa con mobiliario de cubierta y sombrilla a la orilla del mar. Dos largas alas se abaten desde los costados para prolongar la plataforma alrededor de la aleta, y dan acceso a un gimnasio con vista al mar, a babor, y a un gran almacén de juguetes, a estribor. El brochure oficial habla de un área de unos 20 metros de ancho para descansar, bucear o practicar deportes náuticos, con un pañol de buceo y espacio para equipos de e-foil o kayak.
Sobre la cubierta, una grúa A-frame totalmente retráctil permite mover sumergibles, vehículos todoterreno o una embarcación de apoyo de hasta 45 pies. Cuando no se usa, desaparece a ras de la cubierta y no altera el perfil del yate.
“Es un yate para ampliar los horizontes de un armador excepcional.
Francis Lapp · Fundador y CEO, Sunreef Yachts
Interiores
Luz natural, texturas orgánicas
En la cubierta principal, un gran comedor para hasta catorce comensales se organiza alrededor de una mesa ovalada hecha a medida. El muro de popa, acristalado en curva, deja entrar la luz y abre la vista sobre la estela. Por delante, dos salones idénticos, en espejo, repiten los ventanales de suelo a techo.
El brochure del astillero describe el salón como un refugio inundado de luz donde las texturas orgánicas se encuentran con el diseño contemporáneo. En los renders se ve una paleta de maderas claras, techos oscuros con luz perimetral y piezas escultóricas, con una escalera que conecta con la cubierta superior. En el upper deck, un segundo comedor para doce, un bar de cuatro plazas que mira a popa y un sofá en L proponen una escala más íntima.
El armador
Toda la mitad de proa
La suite del armador ocupa la mitad de proa del upper deck y tiene acceso directo a un lounge privado en la cubierta de proa, pensado, según el astillero, para amaneceres a solas o celebraciones al atardecer. Una cama king-size queda rodeada de ventanales de suelo a techo, con mobiliario suelto y una silla colgante diseñada especialmente para este espacio.
Detrás de una mampara, una bañera para dos personas; además, baños independientes para él y para ella. Completan la suite un gran vestidor y una oficina. A popa de la suite, dos camarotes VIP amplios, con vestidor y baño propio, tienen dimensiones que en cualquier otro yate corresponderían al armador.
La suite del armador
Un refugio en la proa
Los cuatro camarotes dobles restantes están en la cubierta principal, cada uno con su propio espacio de almacenamiento y baño. Con veintidós tripulantes para doce huéspedes, la proporción habla por sí sola del nivel de servicio que el astillero imagina a bordo.
Exploración
Autonomía de travesía oceánica
Como parte de la Explorer Line, el 65M está pensado para pasar largas temporadas lejos de puertos y bases de apoyo. Sunreef le asigna una velocidad máxima de 18 nudos, una de crucero de 14 y una velocidad eco de 10 nudos, a la que el brochure oficial calcula una autonomía de 6.800 millas náuticas; a velocidad de crucero, la cifra es de 4.000.
La ficha del comunicado habla de cuatro motores principales de 800 eKW, cuatro generadores de la misma potencia y dos bancos de baterías de 1.200 kWh cada uno, con capacidad para 140.000 litros de combustible y 20.000 de agua dulce. El astillero menciona además recuperación de calor y un sistema de climatización que califica como el más eficiente del sector en consumo energético.
Francis Lapp, fundador y director ejecutivo de Sunreef, define el 65M como la plataforma más cómoda que puede imaginar para un programa de navegación realmente ambicioso: mucho espacio para vivir con holgura y para cargar grandes cantidades de provisiones y juguetes, con un funcionamiento que describe como muy eficiente.
En contexto
El 65M encabeza la Explorer Line de Sunreef, que el astillero presenta como una línea de catamaranes de exploración con redundancia de sistemas, gran capacidad de almacenamiento y calado reducido.
Ficha técnica · Proyecto
65M Sunreef Explorer
- Eslora total
- 65 m
- Manga
- 15 m
- Calado
- 3 m
- Arqueo bruto
- 1.800 GT aprox.
- Construcción
- Acero y aluminio
- Motores principales
- 4 × 800 eKW
- Generadores
- 4 × 800 eKW
- Baterías
- 2 × 1.200 kWh
- Velocidad máxima
- 18 nudos
- Velocidad de crucero
- 14 nudos
- Velocidad eco
- 10 nudos
- Autonomía
- 6.800 mn a velocidad eco · 4.000 mn a crucero
- Combustible
- 140.000 l
- Agua dulce
- 20.000 l
- Aguas negras y grises
- 12.000 l
- Huéspedes
- 12 en siete camarotes dobles
- Tripulación
- 22
- Tender
- 7 m · embarcación de apoyo de hasta 45 ft
- Constructor
- Sunreef Yachts
Proyecto en fase de concepto. Datos del comunicado oficial de Sunreef Yachts; autonomía según el brochure oficial del modelo. Las especificaciones pueden variar en el desarrollo del proyecto.
Durante años, la pregunta sobre los catamaranes de lujo fue hasta dónde podían crecer sin dejar de ser catamaranes. El 65M Sunreef Explorer responde con una hipótesis a 65 metros: que la estabilidad, la manga y el calado reducido de dos cascos no son una alternativa al superyate de exploración, sino otra forma de construirlo. Ahora le toca al proyecto convertirse en barco.
USA Onboard Editorial